El problema
La historia se repite
Alguien encuentra una estrategia o compra un bot. Funciona unos meses. Le pone más dinero. Y un día la curva se da vuelta. Hace lo que haría cualquiera: ajustarlo, dudar de sí mismo, salir a buscar otro.
Si te ha pasado, el error no fue tuyo. Falló la idea con la que casi todos llegan al mercado: que en algún lugar existe la estrategia que funciona siempre, y que tu trabajo es encontrarla.
Los edge se degradan. Una ventaja existe mientras pocos la explotan o mientras una condición se sostiene. Cuando eso cambia, se achica hasta desaparecer. No era falsa. Es que nada en el mercado es permanente.
Y si no operas con bots, es lo mismo con otro nombre: la acción que compraste por una corazonada, el fondo que te recomendaron, la idea en la que pusiste casi todo. Una sola apuesta, sin reglas escritas para saber cuándo dejó de tener sentido.